Ir al contenido principal

Mendigando amor...

Hoy la tristeza se metió entre las sabanas y se alojó muy cerca de su almohada,

Susurrándole, mintiéndole con la verdad,

Engañándola con la esperanza,

¿Qué éramos, qué soy? Ella se pregunta,

Mientras siente, si es que acaso aun su corazón no se ha secado

Se canso de esperar, y sin embargo continuaría esperando si hubiera tan solo una certeza de que algo sucederá;

Un cuento, ahora, casi ríe de tristeza,

Pensó años atrás, antes que las arrugas empezaran aparecer en su rostro

Soñó, claro que sí,

Con que su vida seria un cuento de hadas,

Nada más alejado de la realidad.


Ella imaginó cómo solo una tonta chica ilusionada lo podía ser,

Pensó que cada día el hombre con el que se casó

La llenaría de besos por las tardes, que cada noche la seduciría

Y por que no, ella se haría la difícil aunque arda de deseos;

Ella soñó que cada mañana estarían llenas de besos,

Pero vamos, sabemos que todo no podía ser así

Era obvio que tendría que haber peleas, tardes frías, noches silenciosas,

Pero cada día, tarde y noche, la única compañía

Fueran sus pensamientos de que él ya no la deseaba,

No la toca,  no la besa, ni se acerca, no es cariñoso con ella.

¿Lo fue alguna vez? Cree que sí,

Pero ya no más y ya se cansó

De ser siempre la que le busque, la que se acerque, la que mendigue amor,

Ya no quiere más y no sabe que hacer, si rendirse y dejar que todo muera

Mientras agoniza dolorosamente,

O seguir rogando un poco de amor,

Que no llega, que sabe que no llegará,

Pero ahí esta la estúpida esperanza que no es suficiente para dibujar una diminuta sonrisa en su rostro… ni aunque sea falsa.

Ya llegará, piensa, llora, espera… mendiga…



Comentarios

Publicar un comentario