lunes, 25 de agosto de 2014

A mis mejores amigos...





Son las tres de la tarde de un lunes cualquiera, de un nuevo lunes marcando el inicio de semana, el mismo día al que le rehuimos todos los que tenemos que volver del fin de semana al trabajo y estudio, es un lunes normal, un día como cualquier otro, sin embargo…

Mis amigos no están, poco a poco cada uno de ellos ha ido ignorándome lentamente, algunos de ellos a fuerza mayor se han alejado de mí, viajes, estudios y trabajos los han mantenido cada vez más distantes, pero llegados a este punto, me doy cuenta que somos peor que desconocidos, totalmente distantes, tanto así que su ausencia me está doliendo.

Mi mejor amiga, ella está justificando su ausencia, se “mediamente” por qué se fue, me comunico antes de irse las razones por las cuales se ausentaría, y les juro que la extraño a más no poder, extraño hablar con ella de cualquier cosa sin importancia y de todo lo importante también, extraño los 30 de cada mes y lo que ese día consigo llevaba, extraño que me cuente como esta y como está su corazón, extraño hablar de mis proyectos para alejarme y no alejarme del chico que me gusta, extraño ser total y crudamente sincera con ella, como no lo soy con nadie más. Pero con todo no siento que ella se haya alejado de mí, con intención, sigo creyendo que un día volverá, y estaremos bien juntas, mientras tanto puedo decir que pienso en ella y que la extraño y que me doy cuenta que gran parte de lo que soy depende de su amistad y sí, no me mires raro, creo  y seguiré creyendo que estamos hechos de los recuerdos y de las personas que amamos. Lo creo con todo el alma, la vida me lo ha demostrado.

También tengo un amigo, él era más que un amigo, solíamos hablar diario, aunque sea un “Hola, como estas”, pero ahora está tan distante que casi, casi, duele, vaya, ¡Caray! Si duele, y tengo miles de teorías de las por que él se alejó de mí, tengo realmente más de las que quisiera contar, pero  pienso que es por la razón que él me ha dicho, estudios y familia… me pregunto cómo él puede vivir con un mensaje mío en su bandeja sin contestar durante más de un día, me estoy preguntando ¿Cómo lo hace? Si cuando él me escribe a mí, aun en estos días, las pocas veces que lo hace, le respondo ni bien veo su mensaje, pero no, a quien engaño, creyéndome que todo está bien entre nosotros dos y es cierto y no una mentira, que ya hemos pasado por esto antes, tiempos en los que “Si existes, lo siento, no me di cuenta”, tiempos fríos, inviernos casi eternos, y por dentro yo sé que tal vez esta época pasara, pero también sé que algo va a cambiar, que algo siempre cambia, Me pregunto ¿Cuánto cambiaria en mí? Quisiera saber por qué se alejó de mí, ¿Fue exceso de información?, ¿Le dije cosas mías demasiado confidenciales?, o se alejó porque era evidente  que estábamos cayendo en el mismo hueco en el que una vez caímos y se fue para no tropezar conmigo otra vez, si fuera de esa forma, no importaría tanto, pero por que alejarse tanto de mí, ¿Por qué ignorarme así?

Mi otra amiga, no sé, ni sé que hice y hasta cierto punto, no creo que hice nada, creo que entre las dos no hay ninguna rencilla, quiero creer que solo es una nada temporal y que volverá, pero este preciso momento en que me faltan mis tres amigos, los más cercanos que he tenido en años, es como si se hubieran puesto de acuerdo para dejarme sola en este momento, ¿Se han puesto de acuerdo? Sé que no.

Pero no puedo dejar de extrañarlos, les echo de menos, con añoranza e intensidad, echo de menos las locuras, sus palabras textuales, escritas y orales, extraño que me digan las cosas como son y que con todo eso no me hieran porque sé que lo dicen porque me quieren, extraño a mis tres amigos que hoy son solo nubes en este cielo raso que se niega a brillar más, a mis tres amigos que parecen ser solo por ahora fantasmas de una vida que ya no me pertenece, que solo quedan fotografías en blanco y negro, añejas por el tiempo y ocasión, ¿Por qué su ausencia me duele aquí dentro en el rojo corazón? Porque parece ser que me ignoran con un poco de precaución.

Y no los culpo, y si se excusan les juro que lo entendería, de hecho ya los entiendo, no les culpo por dejarme, solo los extraño, cada hora del día, y cada noche en mis pesadillas siento también su presencia y cuando despierto y no tengo ninguna señal de ellos, me duele, ahí dentro, porque siento que en un porcentaje, solo me están dejando estar sola, alejándose de mí. Por mi propio bien, no sé.

Los extraño.

Te extraño mi querida mejor amiga, te estoy extrañando cada día, y cada tarde en la que no estas, te añoro y te entiendo, sé por qué te fuiste y tengo fe y estoy orando porque regreses, por sé que me quieres, por que escapa de tus posibilidades el estar aquí, conmigo y lo entiendo, pero entenderlo no hace que te extrañe menos.

Y te extraño mi buen amigo, que siento que cada día estás un poco más lejos de mí y no sé por qué, solo tengo estas teorías tontas y sin sentido que se acumulan bajo mi almohada, yo solo sé que te extraño, y me pregunto en que momento, tú, dejaste de ver el cielo, para no verme a mí.

Y te extraño amiga, espero estés bien, te he estado llamando, pero tu teléfono me suena averiado, ya no sé, como llamarte la atención, decirte que, estoy aquí, no te olvides de mí.

Y te extraño a ti también, que ya no soy tu amiga, seguro dices que estas mejor sin mí, extrañándome solo de vez en cuando, sí, creo que me echas de menos algunos días, como yo te echo de menos a ti, mi querido amigo experto en cómics y mapaches, te echo de menos también a ti.  

Les echo de menos. 


“Estamos hecho de los recuerdos y de las personas que amamos”
-         Anónimo.