jueves, 23 de julio de 2015

Carta para una amiga. (Sí eres mujer, tienes que leer esto)

Julio del 2015


Querida Anait: 

¡Hola!

Sí, así empiezo escribiéndote, recuerdo que hace unos días atrás no pude terminar de escribirte una nota por tu cumpleaños, pero sin embargo hoy estoy aquí con un mundo que decirte, con muchas cosas revoloteando en mi mente, tienes que saber, tengo que decirte.

En la vida nos vamos a cruzar con muchas personas, algo así como ir al zoológico y ver animales que no creías que existían ¿Ese animal como se llama? Algo así, no estoy comparando a los humanos con los animales, solo es un ejemplo. Mi punto es que vamos a conocer a personas maravillosas que llegaran a nuestras vidas   y se quedaran minutos, días o años, también personas que amaremos y que nos lastimaran, no por que quisieran hacernos daño, sino porque cuando la gente ama, sabe lastimar también, y no, no siempre es a conciencia.

Ayer me dijiste que hace menos de una semana tienes enamorado, sí, el chico del que últimamente siempre me habías hablado, lo genial que era, lo buena persona que es,  la hermosa voz que tiene. Me puse muy contenta por ti, por que estar enamorada es una de las cosas más hermosas en la vida. Me preguntaste que se sentía tener enamorado o en todo caso como se sentía cuando te lo pedían, querías comparar reacciones y yo te dije “No tengo enamorado, pero cuando me lo habían pedido se sintió cool” y tú dijiste, “Yo no me sentí cool” a partir de ahí fue: cuéntamelo todo con lujos de detalles y exagera también”

Y todo estaba bien, el tipo parecía por la forma en que lo ibas describiendo y como se habían ya dado las cosas con anticipación, un buen tipo, tenía ganas de conocerlo para darle el visto bueno, por que valga la redundancia, tengo que ver si es adecuado para ti,  ya,  pero hablando en serio, me sentía muy muy feliz por ti.

Hasta que dijiste que él te había dicho que tenías que cambiar.

¿Cambiar? Te había dicho que empezaras a maquillarte y que dejaras de leer esos libros. Que seas diferente.

Sentí como un yunque caía en mi corazón y en mi alma y mi primer instinto fue el de abofetearlo si lo tuviera al frente. Ahora tengo que decirte algunas cosas, mi querida amiga   y por favor, no ignores lo que voy  decirte.

No tienes nada que cambiar, nada. Ni porque te lo diga el PRESIDENTE de la ONU, o del    PERÚ, o el DIRECTOR del INSTITUTO, tu MAMÁ, o YO o ÉL y menos él. No tienes que cambiar nunca por nadie.

¿Te ha dicho ya él, lo hermosa que eres? Espero que sí, porque si no lo ha hecho o es ciego o quiere que yo lo deje ciego, una de dos, pero que se decida ¡Right now!

Eres muy hermosa, el color de tu piel, el color de pupilas, la forma de tu rostro, tu cabello de muñeca, te consta a ti que las peluquerías casi te raptan la otra vez y ellos pagarían una fortuna por tu cabello y esos hermosos rizos rebeldes ondeados que tienes. Y eso, y lo que eres por fuera, como luces y como te ves, no es nada con lo HERMOSA persona que eres por dentro.

Tú forma de tratar a los demás, tú forma de pararte en esta vida, tú forma de querer, tu valentía, tu valor, tus virtudes, tus actos, tus valores, tu amabilidad, tu cariño. Tu corazón. Si todos en el mundo fuéramos ciegos. ¿A cuántas personas impresionaríamos con nuestra forma de ser? Tú impresionarías a todos, tendríamos que aprender de ti.

Mi querida amiga, no tienes que cambiar nada en tu aspecto físico, eres tan hermosa en este momento al igual que el momento en que te levantas en la mañana con cara de “No me quiero levantar aún”. Si quieres maquillarte, genial, yo no sé nada de maquillar pero con gusto puedo descargar tutoriales para ti de cómo aprender a maquillarse y puedes jugar conmigo practicando, (siempre en cuando me desmaquilles después eh) si quieres puedes hacerlo. Pero por favor, pero por favor, no lo hagas porque él te lo pide o porque quieres impresionarlo o congraciarte con él. No lo hagas por eso.

Te invito a que le preguntes ¿Por qué quieres que empiece a usar maquillaje? Es más, te reto a que se lo preguntes y por ¡EL CIELO! graba su respuesta, necesito escuchar la estupidez…  digo, el fundamento de su petición.

También te dijo que dejaras de leer libros “así” me imagino que se refiere en gran parte a los libros que te recomiendo y presto yo. Y sí, sé que muchos de ellos son literatura juvenil y fantástica, y distopias y libros románticos y también clásicos. ¿Te das cuenta que leemos de todo? Recuerdo que él te regalo también el libro El Perfume. Que no intente cambiarte, que no intente que leas los libros que él quiere que tú leas; si él te reta a leer determinado libro, acéptalo, hace poco fui retada a leer un libro que no leería normalmente. Está bien que te sugiera leer otro tipo de literatura, pero que diga que dejes de leer los libros   que lees     para leer los libros que Su Majestad quiere; por favor, dile que se consiga un hábito  y una silla y que vaya a hacer cola y pedir una vida, pues hay muchos que intentan cambiar la vida de otros porque carecen de una.

Y lo siento, sé que querías que él me agradara y créeme estoy aquí intentando que él me agradé, pero es tan difícil en este momento. Y en cualquier otro momento también va a ser difícil.

Quisiera poder contarte todas mis experiencias y que aprendieras de ellas para que nadie rompa tu corazón o siquiera acaso, te hicieran sentir mal o inferior, pero sé que también tienes que aprender de tus propias relaciones, acciones, desaciertos y errores, que vas sentir tristeza y desilusión en algunos momentos de tu vida y que no podré hacer nada para impedirlo, pero también sé y prometo que estaré cerca de ti.
Espero no te hayas cansado de leer y entre tantas palabras entiendas lo que he querido decirte, que no tienes que cambiar porque alguien te lo pidió, o porque ese alguien sea quien  tú  quieras mucho. No. No lo hagas.

No sé si él se quede contigo  y sea el privilegiado de pasar contigo su vida, si es él o vendrá otro, pero quien sea, donde este esa persona en este momento, espero que te mire de frente y te diga cada día lo hermosa que te ves cuando te despiertas por la mañana, y que te acompañe a comprar esos libros que tú quieres leer, que cada día pinte tu cielo con su sonrisa, que tus peores pesadillas ya no existan. Que al verte al espejo puedas ver tu alma intacta como siempre y que él vea eso.

La vida apenas empieza para ti, y el camino no es como las canciones de amor lo dicen, ni en los cuentos y los hombres no son como los personajes de los libros que amamos. Todo es diferente, si el chico que amas está lejos y tienes frío, no puede atravesar el mar para poder abrigarte, ni tampoco puede escribir una canción y cantártela en el piso más alto de un rascacielos con un banner inmenso que diga “Perdóname, soy un imbécil” tampoco pueden leer nuestra mente y saber lo que pensamos y traernos chocolate justo en el momento en que más lo necesitamos. No, no, no pueden hacer cosas así. Y aunque no son ni de lejos perfectos, su imperfecto existir hace que nosotras queramos ser perfectas para ellos, ser interesantes, complacerlos, vernos bien. Cuando estas con la persona correcta siempre querrás crecer, ser mejor persona. Es así, el amor, el cariño,  el querer nos impulsa a mejorar.

Y esto tiene que terminar, se está haciendo muy largo ya, solo volver a repetir algo que ya está trillado tal vez, pero no por eso deja de ser menos cierto, y te lo digo a ti y al decírtelo, me lo digo a mi misma, y a cada mujer que existe en este tan contaminado planeta Tierra. Eres muy hermosa, cuando te maquillas o cuando no, cuando eliges el vestido más ceñido y cuando estas con piyama, cuando lloras y se te corrió el maquillaje y cuando las sombras y el rímel hacen un juego perfecto con tus ojos, cuando te ríes hasta que duele el estómago y cuando te enojas y te vez ceñuda, eres tan hermosa en cada momento de tu vida, y sé que el que lo diga una mujer a otra no es lo mismo que cuando te lo dice un hombre, porque cuando te lo dicen ellos, tienen el poder de hacer que lo creamos y empezamos a saltar sobre nubes echas de algodón de azúcar; que cuando una mujer le dice a otra lo hermosa que se ve, lo tomamos como un simple cumplido y decimos apenas “gracias” pero no lo creemos. Quisiera que lo creamos, que somos hermosas. Que tú eres muy hermosa.
Y tengo que terminar esto. Te quiero y mucho, espero la vida me siga dando la oportunidad  de seguir teniéndote en mi vida y sentirme enormemente honrada al saber que eres mi mejor amiga.

Con todo mi cariño.

Siempre tu amiga.